Empleado que robó más de $2.500 millones de banco mantenía tres familias, ocho amantes y gastaba millones en escorts

"Salía con mujeres, iba al casino, me gastaba mi plata, contrataba prostitutas", relató este hombre que se compró ropa, arrendó autos de lujo y que incluso, gastaba entre seis y siete millones de pesos a la semana. No pude parar en todo ese tiempo. Y solamente en un año, sacó $475 millones. "Lillo rompió su silencio y aseguró en "La Mañana" de Chilevisión" que devolverá el dinero.

El cargo que ostentaba le sirvió para hacer una elaborada ingeniería social con sus jefes y robar grandes sumas. ¿Cómo lo hacía? desviaba dineros del banco, desde diferentes cuentas, y los transfería a la cuenta corriente de su padre. Luego de eso, engañó a su padre para que girara cheques a su nombre y los cobraba él mismo, con la excusa de que "le estaba yendo bien".

"Mi sueldo cuando yo me fui del banco era de 1,2 millones de pesos".

Esto porque se reveló que el exfuncionario de Operaciones y Tecnología del Banco de Chile logró defraudar a la entidad bancaria con más de $2.500 millones. Respecto de sus relaciones paralelas, asegura que no fueron más de ocho. Es más, se rió cuando le preguntaron si tenía más "pololas" por allí, respondiendo que "no hay cuerpo que aguante".

El informático, quien dijo haber tenido una infancia llena de precariedades, admitió también que pagó deudas suyas, de sus familias y amigos, y también las pensiones de sus hijos. Oriundo de Los Ángeles, sostuvo que cuando era niño junto a su familia vivieron de allegados donde familiares en Santiago para buscar un trabajo.

Pese a todo, el trabajador reconoció que "siempre me puse la camiseta del Banco".

A la fecha, Lillo sólo tiene $100 millones de los que estafó, pero promete que los devolverá.

El caso quedó en manos de la Fiscalía Centro Norte y será el abogado personal de Luksic, Hugo Rivera, quien será la defensa del Banco de Chile, que en su querella pidió la detención inmediata de Lillo Sandoval, el "estafador silencioso".